Caminar a través de la norma

Caminar a través de la norma

Caminar sin ser

Estamos acostumbradxs a caminar a través de la norma, a sentir que el camino emanan de nosotrxs mismxs. No nos atrevemos a no ser. Es la sociedad la que nos ha ido moldeando, siendo capaz de convertirnos en cualquier cosa que fuera necesaria para mantener el orden establecido.

Te preguntarás qué pasa si en algún momento de camino intentas salirte de ahí. Como si de un entramado totalitario se tratara, el sistema hará que se tambalee tu ser. Para «salvarte» de esa (in)estabilidad se mostrará como una presencia capaz de ofrecerte una identidad: una suma de mapas creados para ti.

¿No es acaso propio de los sujetos el automovimiento? ¿A qué tanto empeño por mantenernos inmóviles, estáticos, objetivados?

El sistema intentará hacerte creer que solo puedes ser a través de él, y para conseguirlo utilizará el miedo. Se asegurará de que te mantengas tan quietx como ese animal que utiliza la inmovilidad tónica para salvar su vida de ese gran depredador.

Permanecerás allí, hasta que aprendas la lección de no creer que puedes ir más allá de aquello que conoces, hasta que salgas de lo que denominamos tu «zona de confort».

¿Te sientes realmente cómodx en esa silla mientras lees esta reflexión? ¿Te sientes satisfechx con tu trabajo? ¿Si pudieras elegir, cambiaría de rumbo tu vida?

Erik Johansson Caminar

                                                                                                              Foto de: Erik Johansson

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Solo cuando la vida (y digo la vida, más allá y por encima de la sociedad que parece guiarnos por ella), de repente se para por algún acontecimiento generalmente traumático, es cuando la luz de la consciencia aparece. Desvelándonos todo un mapa de posibilidades que antes éramos incapaces de ver. En ese instante el miedo desaparece y nos damos cuenta de la objetivización de la que ha sido víctima nuestro ser. Esa conciencia nos despoja ipso facto de todo aquello que nos fue impuesto. Y nos regala preguntas y revela verdades. Es ahí cuando conseguimos realmente ser antes de decidir ser.

Y es que la vida es sabia y solo nos regala luz cuando sabe que estamos preparadxs para abrir los ojos.